La
sinceridad, sí, has leído bien: ¡la
sinceridad! Lo principal en un trabajo de tesis es precisamente
demostrar que se ha hecho un trabajo con honestidad, sin querer
engañar a nadie, sin pretender aparecer como lo que no somos.
Tenemos que ser sinceros siempre pero, sobre todo, cuando hacemos una
tesis. Eso quiere decir que tenemos que confiar en nuestro director
de tesis, seguir sus indicaciones y nunca debemos mentirle o falsear
el trabajo.
Es conocido por todos que hay
un mercado negro, -muy negro, la verdad-, de tesis a la venta. Nunca
cedas a la tentación de comprar tu tesis, no lo hagas nunca, por muy
desesperado que estés. No merece la pena. No puedes perderte una de
las experiencias más enriquecedoras de tu vida. Es tu momento. Es el
momento de presentar al mundo algo que sale de ti y demostrar que ese
algo puede ser realmente hermoso y válido. Algo tuyo, que has hecho
con tus propias manos y que ofreces a los demás.
Es
importante elegir un tema de estudio que realmente te apasione. Es
aquí donde realmente comienza esa sinceridad, pues aceptar temas
impuestos no siempre es recomendable. Yo soy partidaria de que sea el
estudiante el que elija su tema de estudio a partir de los temas
desarrollados en clase. Eso va a demostrar que
el estudiante se ha apasionado durante las clases y que tiene interés
en trabajar con su director, que además
él
mismo ha elegido. De hecho, cuando hay estudiantes que no consiguen
encontrar director de tesis porque todos le dicen que están muy
ocupados, en
realidad, se trata de alumnos que no han asistido a las clases de
ningún profesor, se han preparado por libre y, por tanto, cuando
deciden hablar con el profesor este
no percibe ningún entusiasmo ni
por la asignatura que él ha impartido ni por el desarrollo de un
proyecto juntos.
Por
tanto, una tesis comienza ya en las aulas, durante las explicaciones
del profesor, pues siempre estarán relacionadas con su ámbito de
investigación y, por tanto, con las tesis que él
dirige.
Otro aspecto que tiene que ver
con esa sinceridad de la que venimos hablando son las referencias
bibliográficas. Tienes que especificar con claridad de dónde has
extraído cada concepto que aparece en la tesis. Si crees que es
imposible porque todo lo has sacado de algún sitio y tendrías que
llenar todo el trabajo de referencias bibliográficas y, por
consiguiente, temes un resultado poco original, no te preocupes. Si
esa parte personal de la tesis es solo el 5%, tampoco está tan mal.
Hay tesis que no tienen nada de original. Habla con tu director, él
sabrá cómo obtener un resultado más aceptable. Si queremos ser
originales tenemos primero que aprender, estudiar, saber lo que otros
han dicho sobre el tema que estamos tratando y, al final, aportar
algo nosotros.
Las citas tienen que ser
correctas y comprobables. Si en un momento dado estás leyendo un
libro y en él se hace referencia a algo que te parece muy
interesante y que ha dicho otro autor, tú lo puedes utilizar en tu
tesis, puedes hablar de eso que dice ese otro autor pero como
referencia bibliográfica solo puedes poner la del libro que estás
leyendo.
Sigue
estos consejos, ya verás
como no te va a hacer falta mentir. Tu trabajo
va a ser de calidad sin necesidad de falsear
nada.