Presentación
de una Unidad Didáctica con ejercicios de español como L2 y otras
sugerencias para mejorar tu nivel si el español es tu segunda
lengua. Si eres hispanohablante consulta la página de este blog
CONSEJOS ÚTILES para mejorar tu estilo.
Introducción
En
los siguientes enlaces puedes encontrar una
Unidad
Didáctica
realizada por mí que
puedes consultar gratuitamente. Esta UD puede
ser de utilidad en el aprendizaje o enseñanza del español como
2/L.
El
punto de referencia para la elaboración de la siguiente UD ha sido
el Plan Curricular del Instituto Cervantes cuya consulta puedes
llevar a cabo en el portal del Instituto Cervantes
y
lo puedes también encontrar en el siguiente enlace:
https://afiliadoscasadellibro.uinterbox.com/tracking/clk?act=573&gel=3245&pub=2160&org=205&fw_isbn=9788497426152
El
Instituto
Cervantes
tiene encomendada por ley la tarea principal de promover
universalmente la enseñanza y el uso del español. A lo largo de
quince años el Instituto ha entendido en todo momento el importante
compromiso adquirido en la tarea de dar adecuada proyección
internacional a una lengua que constituye un valiosísimo patrimonio
no solo cultural sino también económico. Este Plan Curricular del
Instituto Cervantes desarrolla y fija los Niveles de referencia para
el español según las recomendaciones que, en su día, propusiera el
Consejo de Europa. Se trata de una obra sin precedentes que sitúa al
español en el nivel de desarrollo más avanzado en la descripción y
el análisis del material lingüístico que una adecuada
planificación curricular requiere. Se presenta aquí un amplio y
fundamentado tratamiento sistemático de los materiales necesarios
para preparar los objetivos y los contenidos de los programas de
enseñanza. Constituyen los elementos culturales una parte si no
grande sí sustancial de este Plan
Curricular del Instituto Cervantes,
desarrollado
con idea de proporcionar una herramienta útil a los profesores de
español de todo el mundo. Su publicación servirá también de ayuda
en el trabajo similar que otras lenguas deberán llevar a cabo con
objeto de sistematizar su enseñanza. Afianzar la calidad de la
enseñanza en nuestra red de centros es un objetivo inmediato de esta
publicación, pero también responde a la obligación que el
Instituto
Cervantes tiene
de contribuir al desarrollo de programas para la mejora de los
instrumentos de análisis y descripción del español. El Plan
Curricular del Instituto Cervantes y sus Niveles de referencia para
el español
constituyen
un paso fundamental de clara trascendencia en esa responsabilidad
https://afiliadoscasadellibro.uinterbox.com/tracking/clk?act=573&gel=3245&pub=2160&org=205&fw_isbn=9788497426152
Traducción
y mediación en ELE en los primeros niveles de aprendizaje de
la lengua española
1.1.
La traducción y las metodologías de la enseñanza del español
El
uso de la traducción en la enseñanza de idiomas no carece de
controversia, de hecho nunca como ahora se ha discutido tanto sobre
la validez de la traducción en la didáctica de segundas lenguas.
Renzo Titone, que se ha ocupado de esta cuestión, hace la siguiente
afirmación:
È
paradossale che un procedimento così complesso e difficilmente
definibile sia stato usato per secoli con tanta disinvoltura dagli
insegnanti di lingue allo scopo di accostare alunni, anche
intellettualmente e culturalmente immaturi, alla acquisizione di una
lingua straniera
(1997: 16).
Una
defensora acérrima del uso de la traducción en ELE, Maria Vittoria
Calvi, señala en uno de sus trabajos que ha habido un cambio en la
aceptación de la traducción en el ámbito didáctico, y comenta que
durante décadas se eliminó el ejercicio de traducir en la enseñanza
de segundas lenguas, coincidiendo con el decaer del método
gramatical-traductivo,
que se basaba principalmente en la traducción. Sigue Calvi pasando
revista a otras metodologías y señala que desde los años cincuenta
hasta los setenta
se desarrolla el método
audio-lingual,
que parte de la concepción estructuralista del lenguaje y se
fundamenta en la repetición de estructuras que presentan huecos con
el fin de crear automatismos expresivos en el aprendiz y evitar las
interferencias. Este método, que utilizaba métodos audio-orales de
matriz comportamentista, consideraba que debía evitarse la
traducción en los primeros niveles de aprendizaje, y penalizó el
ejercicio de traducir como principal responsable de las
interferencias entre la L1 y la L2. Solo más tarde, con el
desarrollo del método
nocional-funcional
y el
método
comunicativo
y con el desarrollo de la psicología cognitiva, la traducción
volvió a entrar en las aulas. Este método no se interesa por la
gramática, sino por la comunicación, para la que diseña tres tipos
de categorías: las semánticas (tiempo, espacio, cantidad, etc.),
las modales (grados de certeza y de compromiso con lo dicho) y las
comunicativas (juicio, persuasión, argumentación, información,
etc.). Su fundamento es pragmalingüístico, acepta la utilización
de la L1 en el aula y admite la traducción como instrumento
pedagógico. Añade
la estudiosa
que el método
comunicativo
ha sido uno de los logros más significativos de la didáctica de L2
a partir de los años ochenta;
sin embargo, el riesgo de una interpretación restrictiva del enfoque
comunicativo para la enseñanza de lenguas afines es descuidar la
corrección formal, favoreciendo la fosilización de las
interferencias e inhibiendo el progreso hacia niveles avanzados
(Calvi, 1998: 5) [
https://amzn.to/2GWxLkC
https://amzn.to/2GYw0mW
].
En
los últimos años, innumerables estudios asientan su base
metodológica en el análisis
contrastivo,
que fomenta el uso de la traducción en la enseñanza de lenguas.
Los primeros estudios de gramática contrastiva aparecen en los años
cincuenta y se fundamentan en la psicología conductista; como obra
pionera cabe mencionar el estudio de Robert Lado Linguistics
Across Cultures
(1957) [
https://amzn.to/2CREUOQ
https://amzn.to/2H8YlqX
].
En
un principio, el análisis contrastivo se concebía como
confrontación de los sistemas lingüísticos interesados, que se
realizaba previamente a la enseñanza y que estaba encaminada a
prever las áreas de mayor dificultad en las que las interferencias
de la L1 serían más marcadas. Sin embargo, esta visión mecanicista
descuidaba los aspectos cognitivos del lenguaje y no dejaba claro
hasta qué punto esas semejanzas entre la L1 y la L2 favorecían el
aprendizaje o eran causa de interferencias. Actualmente se ha
demostrado que ninguna teoría del aprendizaje puede descartar la
acción de la transferencia de formas de la L1 a la L2. Además, esas
interferencias se producen al principio del aprendizaje y solo en
algunos ámbitos, y tienden a desaparecer a medida que avanza el
aprendizaje; de hecho, Calvi señala lo siguiente:
Se
admite hoy en día que los fenómenos de interferencia siguen un
orden decreciente desde el grado máximo de la fonética y fonología
hasta el grado mínimo de la morfología; además, la interferencia
de elementos gramaticales es más probable en las etapas intermedias
del proceso de aprendizaje, mientras que en las fases iniciales la
acción de la L1 resulta más evidente en el léxico y la fonología
(2003: 19).
Estudios
recientes consideran la L1 como punto de referencia ineludible en el
aprendizaje de la L2, puesto que todo conocimiento nuevo se basa en
los anteriormente adquiridos. Calvi sostiene que el alumno recurre
espontáneamente a la comparación entre la L1 y la L2. La
lingüística contrastiva enfoca los efectos producidos por las
diferencias entre las estructuras de la L1 y la L2 en el transcurso
del aprendizaje, basándose en la comparación sistemática de las
dos lenguas. Calvi justifica este proceso afirmando que: «in
un’ottica comunicativa e pragmatica, il “saper fare” con la
lingua, cioè l’abilità di cavarsela nelle situazioni reali, non
esclude affatto l’abilità traduttiva» (Calvi, 2003: 9).
También
subraya este aspecto Susana Mendo Murillo (2009: 3) cuando dice que
la traducción
consiste
en la interpretación de un elemento nuevo a partir de su asociación
con elementos conocidos, ya sean estos verbales o no verbales. No
podemos evitar, porque forma parte de nuestra naturaleza y porque es
así como aprendemos, interpretar el mundo comparando lo que vemos
con lo que ya sabemos.
Del
mismo modo Ballester Casado (Ballester y Chamorro, 1991: 396)
sostiene que «aunque
el profesor prohíba la traducción en voz alta, a la hora de asociar
a un objeto o a una acción un determinado significante de la L2, se
produce además en el aprendiz otra asociación mental con un
significante de la lengua materna».
En otras palabras, aunque eliminemos la traducción
explicativa,
no podemos suprimir la traducción
interiorizada,
y por lo tanto, si la traducción es un proceso mental difícilmente
controlable, es absurdo intentar evitarla:
La
traducción explicativa es
la
que utiliza el profesor en el aula para ayudar al alumno con el
significado concreto de palabras de difícil descripción; mientras
que la
traducción interiorizada es una estrategia utilizada en el proceso
de adquisición de una lengua extranjera, sobre todo al principio del
aprendizaje, que consiste en la capacidad de comparar lenguas y
traducir espontáneamente que posee cualquier hablante de más de un
idioma (Zurita Sáenz de Navarrete, 1997: 133-139 y Valero Garcés,
1996: 187-197).
En
definitiva, de la vieja hipótesis del análisis contrastivo se ha
pasado a una concepción más amplia de influencia interlingüística
que comprende tanto aspectos negativos (interferencias) como
positivos. Maria Vittoria Calvi considera como aspecto positivo o
estratégico la posibilidad de que el aprendiz utilice la L1 como
fuente de hipótesis sobre la L2, con finalidad tanto comunicativa
como de aprendizaje. En los primeros niveles el alumno utiliza la L1
para intentar aproximarse a la L2, estableciendo algunas reglas de
correspondencia; y cuando se trata de lenguas afines, como el
italiano y el español, las posibilidades de éxito comunicativo son
muy elevadas. Esta afinidad entre lenguas explica los rápidos
progresos de los principiantes, alentados por la facilidad de
comprensión. Calvi (1998: 4) concluye afirmando que es necesario
adoptar, en la enseñanza de español a italianos, un enfoque
contrastivo que permita aprovechar las ventajas de la proximidad. En
otro de sus estudios es más concisa y matiza aún más esta
afirmación:
Teniendo
en cuenta los actuales conocimientos sobre el proceso de aprendizaje
y la oportunidad de incentivar el protagonismo del alumno en la
práctica didáctica, resulta aconsejable utilizar la reflexión
consciente en el aula, siempre y cuando resulte didácticamente
productiva. Pero no se deberá interpretar la noción de enfoque
contrastivo de manera estática, como confrontación de estructuras,
sino dinámica, como toma de conciencia activa por parte del
aprendiente de la distancia interlingüística, que refleja, al mismo
tiempo, la distancia entre el horizonte cultural de la L1 y el de la
L2. Este planteamiento dinámico supone, ante todo, desarrollar en
los alumnos la capacidad de observación, secundando la tendencia
natural de poner en contraste los conocimientos y utilizar la L1 como
fuente de hipótesis sobre la L2; pero proporcionándoles, al mismo
tiempo, un marco teórico adecuado (Calvi, 2003: 25).
Aunque
hay que apuntar
que, en
realidad,
para M. V. Calvi el planteamiento metodológico ideal es de tipo
ecléctico, es decir, basado en la integración de aportaciones
distintas, desde la gramática tradicional y el estructuralismo hasta
el enfoque por tareas, que propone la programación activa de la
unidad didáctica por parte del alumno, en colaboración con el
profesor.
Renzo
Titone, con cuyas palabras abríamos este apartado, propone una
visión holística del proceso de aprendizaje lingüístico que se
concretiza en su célebre modelo
holodinámico
(Titone, 2000) mediante el cual la persona humana se considera como
un todo indivisible que aprende una nueva lengua con toda su
entereza, con su emotividad y su racionalidad, ambas integradas y no
separadas la una de la otra. De aquí surge el método didáctico que
lleva a implicar a la persona en toda su entereza semiótica, por lo
cual las lenguas se aprenden también con la vista, el movimiento, el
tacto, la acción y no solo prestando atención a las explicaciones
verbales de un docente. Estas son las bases de la glotodidáctica
lúdica, que se ha desarrollado con fuerza en los últimos años,
imponiéndose como método didáctico. La obra más significativa de
este autor y en la que describe ampliamente su método didáctico es
Problemi
di psicopedagogia del linguaggio. Dalla psicolinguistica alla
glotodidattica
[
https://amzn.to/2AxuIJS
].
Titone,
que estudia el proceso traductor a través de esa concepción
«holística» que
mencionábamos,
señala que en ese proceso es necesario que el alumno se inserte
adecuadamente en el mundo de los significados subyacentes de las
formas lingüísticas, y subraya que una verdadera competencia
lingüístico-comunicativa y expresiva exige la maduración de una
conciencia metalingüística, dotada de capacidad de reflexión, de
articulación analítica y de comparación (Titone, 1997: 24). Recordemos
que también insiste en este aspecto M. V. Calvi cuando afirma que
«una cierta consapevolezza metalinguistica e contrastiva, migliora
il controllo delle interferenze quando le lingue si trovano in
contatto» (Calvi, 2003: 9).
Para
Titone, por tanto, la traducción corresponde a un ejercicio de tipo
analítico y racional que es esencial y que se debe realizar en la
enseñanza de lenguas siempre y cuando vaya acompañada por el
estímulo de la emotividad del alumno mediante el mantenimiento de la
motivación en el aula.
Otro
importante estudioso de la adquisición de segundas lenguas, Paolo
Balboni, apuesta por una visión humanístico-afectiva del
aprendizaje de idiomas con la finalidad de promover y sostener la
autoestima y la confianza en las propias capacidades expresivas y
comunicativas del alumno. Este autor piensa que estudiar una LE es
una tarea ardua a nivel neurológico porque se requiere un
desdoblamiento de algunas áreas corticales y la interacción entre
áreas dedicadas a la propia lengua madre y nuevas áreas
lingüísticas; y dado que se produce en el alumno un gran esfuerzo
psicológico, se hace necesaria una fuerte motivación (Balboni,
2006: 10).
Balboni
explica que el cerebro funciona de una forma bien precisa: desde el
hemisferio derecho (modalidades contextualizadoras y globalizadoras)
hasta el izquierdo (modalidades más formales y mecánicas).
Entonces, durante las primeras fases de la enseñanza se motiva el
aprendizaje implicando de manera bimodal la dimensión afectiva
(placer de comunicar en otra lengua, curiosidad frente a otra cultura
diversa: hemisferio derecho) y la dimensión lógica (las necesidades
lingüísticas, profesionales, existenciales: hemisferio izquierdo).
Por eso se debe presentar el material de manera contextualizada y
lleno de connotaciones sensoriales (hemisferio derecho), para pasar
finalmente a formalizar el análisis con técnicas asociadas a la
modalidad izquierda (los ejercicios estructurales, la reflexión
sobre la lengua, las explicaciones de gramática, etc.).
Balboni,
como Titone, sugiere que las dos modalidades del cerebro, la
analítica del hemisferio izquierdo y la global, «holística», del
hemisferio derecho, están implicadas en la comunicación lingüística
y, en consecuencia, ambas deben integrarse para que la mente del
alumno se vea implicada por completo en el proceso de adquisición
lingüística, no solo en la dimensión racional, formal y lógica.
Balboni señala que este principio de «bimodalidad» se ha
desatendido durante siglos por métodos eminentemente racionalistas
como el gramático-traductivo; ignorar la mitad de la persona, del
cerebro, significa automáticamente desmotivar al alumno, hacer más
complejo el ya arduo trabajo de adquisición de las LE. Se debe
implicar al cerebro de forma total ya que solo una persona implicada
globalmente, en toda su realidad, se siente motivada e incentivada al
aprendizaje (Balboni, 2006: 5).
Por
nuestra parte, consideramos que efectivamente en los primeros niveles
de aprendizaje y sobre todo en adolescentes y niños, es de gran
importancia la motivación, y en general es un principio basilar en
el aprendizaje de las LE; por tanto, aunque no consideremos la
traducción como eje metodológico en la clase de E/ LE, su
utilización esporádica en el aula puede constituir un ejercicio
motivador ya que se trataría de un ejercicio poco usual y, por
tanto, algo novedoso para el alumno. Además, para el estudiante el
hecho de estar ante un texto en su propia lengua le produce una
sensación de seguridad, se siente de algún modo facilitado, (aunque
luego no sea así.
No podemos ignorar que, en gran parte de los casos, la traducción
induce a error al estudiante. El docente deberá ingeniárselas para
preparar los ejercicios pertinentes intentando evitar, en la medida
de lo posible, que el alumno se deje arrastrar por su propia lengua),
y esta sensación de
estar ante un texto en su propia lengua
motiva mucho al alumno, que realiza el ejercicio más incentivado.
Si, además, en el ejercicio de traducción se evidencian los
elementos culturales y se propone a los alumnos como actividad
comunicativa, la motivación resultará aún mayor.
1.2.
La traducción como herramienta didáctica: la traducción
pedagógica.
La
traducción pedagógica se refiere al uso de la traducción en la
didáctica de lenguas (Calvi, 2001: 327- 342; Süss, 1997; Moreno
García, 1997: 93-103 y De Arriba García, 1996: 269-283). El Marco
de referencia europeo menciona como necesaria la mediación entre
lenguas y culturas diferentes:
Las
actividades de mediación de tipo lingüístico, que (re)procesan un
texto existente, ocupan un lugar importante en el funcionamiento
lingüístico normal de nuestras sociedades (MCER 2.1.3, p. 8).
Hoy
en día, en el ámbito didáctico prevalece el término «mediación»
(mediación lingüística y cultural), que ha sustituido al nombre
tradicional, «traducción»; mientras que en el ámbito profesional
se prefiere el término «interpretación» (Calvi, 2003: 7). Por
tanto, el uso de la mediación está plenamente aceptado, lo
importante es tener bien claro qué se quiere obtener con su
utilización para poder seleccionar los ejercicios que más nos
interesen, de hecho, uno de los errores didácticos que solían
acompañar a la traducción en clase era la falta de definición de
los objetivos de la traducción (Gierden, 2003: 90). Hay
que decir al respecto que los primeros estudios que defienden la
traducción como instrumento didáctico, entre los cuales destaca el
de E. Lavault (1985), sugieren el planteamiento de la elaboración de
un producto final bien ultimado, una traducción perfecta como
objetivo final, destinada, incluso, a la publicación.
Los
ejercicios de traducción más frecuentes en el aula de E/LE son la
traducción directa y la inversa. La traducción de la L2 a la L1
puede emplearse progresivamente desde el nivel inicial hasta el de
perfeccionamiento y ha de ser acorde con los recursos de los alumnos.
Puede utilizarse también como estrategia auxiliar para verificar y
revisar la comprensión, ya que el nivel de atención con el que se
analiza un texto cuando se va a traducir es mucho mayor que si se
trata de una mera lectura, es decir, que puede representar la lógica
conclusión de una lectura intensiva de un texto. En cambio, la
traducción inversa, en los niveles iniciales, se concibe
esencialmente como práctica contrastiva sobre la base de las
estructuras y el léxico aprendidos, exige mayor prudencia y una
preparación adecuada, ya que, de otro modo, puede fomentar las
interferencias; este ejercicio, señala Calvi (1998: 9), constituye
un momento esencial de reflexión metalingüística. García-Medall
sugiere que, en general, este tipo de traducción se utiliza como
recurso para activar los mecanismos productivos en las diversas áreas
de la gramática (morfología, léxico, fraseología, entramados
sintácticos) y destacar los contrastes existentes entre la L1 y la
L2, los cuales activan un dominio cualitativo de los diferentes
registros, niveles de lengua, estilos, tipos y formas textuales.
Del
mismo modo, la traducción también puede ser utilizada para
comprobar el nivel del alumno, como prueba de verificación. Puede
incluirse perfectamente en el currículo de grados medios y avanzados
por su carácter evaluativo y su utilidad para conocer la
interlengua, así como por el hecho de que amplía la conciencia
metalingüística contrastiva del alumno (García-Medall, 2005:
113-140):
Se
entiende por interlengua
el sistema lingüístico del estudiante de una segunda lengua o
lengua extranjera en cada uno de los estadios sucesivos de
adquisición por los que pasa en su proceso de aprendizaje
(Diccionario
de términos clave de ELE,
https://amzn.to/2C0fblZ)
Actualmente
los especialistas que defienden el uso de la traducción pedagógica
son muchos, aunque la mayoría piensa que no debe abusarse de esta
modalidad de ejercicio. Por ejemplo, Vittoria Calvi (2003: 8)
sostiene que «l’insegnante dovrà scoraggiare l’uso massiccio di
questa strategia»; Carmen Gierden (2003: 92) sugiere que «la
traducción no debe utilizarse como un método para aprender la
lengua sino como una actividad valiosa, junto a muchas otras,
complementarias»; y López González (2003: 710) piensa que la
traducción debe utilizarse «cuando el estudiante ya ha alcanzado un
cierto nivel de conocimientos gramaticales, léxicos, culturales,
etc., es decir, ha alcanzado un nivel avanzado».
Por
nuestra parte, a pesar de la revalorización que se está llevando a
cabo en los últimos tiempos del uso de la traducción en el aula y,
aunque la actividad traductora vaya acompañada de un previo y
enriquecedor análisis contrastivo por parte del docente, creemos que
en adolescentes y niños -y, en general, en la didáctica del español
en niveles iniciales- la traducción debe plantearse esporádicamente,
ya que esa reflexión metalingüística que el profesor estimule en
los estudiantes va a resultar inútil e infructuosa porque los
alumnos, en la mayoría de los casos, desconocen los resortes
gramaticales de la propia lengua. Por lo que concierne al uso de la
traducción para verificar el nivel del alumno, creemos que no es el
ejercicio más adecuado; en todo caso, la traducción cuyo objetivo
sea verificar el nivel de L2 debe ir acompañada con otras tipologías
de ejercicios. Otro problema del uso de la traducción desde los
niveles iniciales es que se fomenta en el alumno la idea de la
«traducción perfecta», de que siempre hay una correspondencia
exacta entre la L1 y la L2, cuando en realidad sabemos que no es así;
por lo tanto, no estamos formando buenos traductores cuando desde el
principio de su aprendizaje los inducimos al uso indiscriminado de la
traducción, ya que estamos convencidos de que la adquisición de la
competencia traductora es algo mucho más complejo que conlleva el
desarrollo de las demás competencias. La adquisición de la
competencia traductora consiste en el dominio del conjunto de
habilidades para realizar el proceso de generación y selección de
hipótesis y de resolución de problemas que es traducir y, si es
posible, realizarlo de forma rápida y segura. Por tanto, el docente
en niveles iniciales con adolescentes y niños deberá utilizar la
traducción como ejercicio esporádico, proponiendo ejercicios de
traducción de acuerdo con el nivel de los alumnos e intentando
mantener la motivación mediante actividades traductoras lúdicas y,
a ser posible, comunicativas…
En
el siguiente enlace encontrarás mi
artículo completo publicado
junto con
los
ejercicios:
M.M.
Villagrá Terán,
«Traducción
y mediación en ELE en los primeros niveles de aprendizaje»
BIBLIOGRAFÍA
Balboni,
P. (2006). «Motivazione
ed affettività nell’acquisizione di una lingua straniera».
PuntoeduRIFORMA. Documento de Internet disponible en:
http://puntoedu.indire.it
Ballester
Casado, A. y Chamorro Guerrero, M.ª D. (1991). «La traducción como
estrategia cognitiva en el aprendizaje de segundas lenguas». En
ASELE. Actas III, Centro Virtual Cervantes.
Calvi,
M. V. (1995). «Didattica
di lingue affini. Spagnolo e italiano».
— (1998).
«Guía didáctica». En Amigo sincero. Bolonia,
Zanichelli:
— (2001).
«La traduzione nell’insegnamento linguistico». En Interpretar,
traducir textos de la(s) cultura(s) hispánica(s). A. Melloni, R.
Lozano y P. Capanaga. Bolonia: CLUEB, pp. 327-342.
— (2003).
«La traduzione nell’insegnamento della lingua e nello studio dei
linguaggi specialistici».
En
Tradurre dallo spagnolo. Documento de Internet disponible en:
http://www.ledonline.it/ledonline/tradurrespagnolo
— «Lingüística
contrastiva de español e italiano». Mots Palabras Words, 4.
Documento de Internet disponible en:
http://www.ledonline.it/mpw/allegati/mpw0403calvi.pdf
Cassany,
D. (2005). Expresión escrita en L2/ELE:
https://amzn.to/2C6aU03
De
Arriba García, C. (1996). «Introducción a la traducción
pedagógica». Lenguaje y Textos 8: 269-283.
García-Medall,
J. (2005). «La traducción en la enseñanza de lenguas». Hermeneus.
Revista de Traducción e Interpretación 3: 113-140. Valladolid:
Universidad de Valladolid.
Gierden
Vega, C. (2003). «La traducción pedagógica como ejercicio
integrativo en la didáctica del alemán como LE». Encuentro.
Revista de investigación e innovación en la clase de idiomas
13-14: 90 y 92. Valladolid: Universidad de Valladolid.
Gómez
Torrego, L. (2010). Gramática didáctica del español:
https://amzn.to/2RzfduG
Guerini,
M. y Calvi, M. V. (2003). «Lingüística contrastiva de español e
italiano». Documento de Internet disponible en:
http://www.ledonline.it/mpw
Higueras
García, M. (2006). Las colocaciones en la clase de ELE:
https://amzn.to/2GSdVH4
Landone,
E. (2005). «La nuova domensione della contrastività nel Portfolio
Europeo delle Lingue». En AISPI. Actas XXIII. Centro Virtual
Cervantes, p. 258. 249
Lavault,
E. (1985). Fonctions de la traduction en didactique des
langues. Paris: Didier:
Llobera,
M. (2016). Enseñar español a niños y adolescentes:
https://amzn.to/2C0gwcf
López
González, A. (2003). «La enseñanza de la traducción en
estudiantes de ELE: el uso de la prensa como caso práctico». En
ASELE. Actas XIV. Centro Virtual Cervantes.
Mendo
Murillo, S. (2009). «El uso de la traducción en los primeros
niveles de E/ LE». En RedELE 17: 3.
Moreno
García, C. (2011)
Materiales,
estrategias y recursos para la enseñanza del español como 2/L:
https://afiliadoscasadellibro.uinterbox.com/tracking/clk?act=573&gel=3245&pub=2160&org=205&fw_isbn=9788476358252
— (2004)
La
enseñanza del español como lengua extranjera en contexto escolar:
https://afiliadoscasadellibro.uinterbox.com/tracking/clk?act=573&gel=3245&pub=2160&org=205&fw_isbn=9788483191910
— (2004)
La
caja de galletas:
https://afiliadoscasadellibro.uinterbox.com/tracking/clk?act=573&gel=3245&pub=2160&org=205&fw_isbn=9788471439697
— (1997).
«¿Es útil la traducción en la enseñanza del Español como Lengua
Extranjera (E/LE)? En Estudios sobre traducción e interpretación.
L. F. Fernández y E. Ortega Arjonilla. Málaga: CEDMA, pp. 93-103.
Penades
Martínez, I. (2008).
70
refranes para la enseñanza del español
Prieto
Grande, M. (2001).
¡Hagan juego! Actividades y recursos para la enseñanza del
español
Regueiro
Rodríguez, M.L. (2014). La
programación didáctica ELE:
https://amzn.to/2Vr3Kg1
Santos
Gargallo, I. (1993). Análisis
contrastivo, Análisis de errores e Interlengua en el marco de la
Lingüística Contrastiva.
Madrid: Síntesis:
https://amzn.to/2TstQgL
Süss,
K. (1997). «La traducción en la enseñanza de idiomas». En La
palabra vertida. Investigaciones en torno a la traducción. M. A.
Vega. Madrid: IULMT/UCM.
Titone,
R. (1997). «Problemi psicologici e altri del tradurre e dei processi
di formazione dei traduttori e interpreti». Rassegna Italiana di
Linguistica Applicata 2/97: 16-25. Roma: Bulzoni Editore.
— (2000).
Problemi di psicopedagogia del linguaggio. Dalla
psicolinguistica alla glotodidattica. Perugia: Guerra
Edizioni: https://amzn.to/2AxuIJS
Robles
Ávila, S. (2012).
La enseñanza del español como lengua extranjera
a la luz del Marco Común Europeo de Referencia:
Trovato,
G. (2016).
Mediación
lingüística y enseñanza del español:
Valero
Garcés, C. (1996). «L1 y L2 en el aula de idiomas: la lengua
materna como complemento metodológico en la enseñanza de segundas
lenguas». BABEL (AFIAL) 3/4/5: 187-197.
VV.AA.
(2018).
Enseñar gramática en el aula de español:
https://amzn.to/2TxVNE3
VV.AA.
(2018). Cuadernos de didáctica del español:
https://amzn.to/2R8Na5Y
Vera
Luján, A. (2018).
Cuestiones de Pragmática en la enseñanza del
español como 2/L:
Zurita
Sáenz de Navarrete, P. (1997). «La traducción explicativa y la
traducción interiorizada en el proceso de la enseñanza y el
aprendizaje de una lengua extranjera». En Estudios sobre traducción
e interpretación. L. F. Fernández y E. Ortega Arjonilla. Málaga:
CEDMA, pp. 133-139.
Si
estás haciendo tu tesis y quieres mejorar tu nivel de español aquí
tienes unos métodos que pueden ser útiles para incrementar
ulteriormente el nivel que ya posees:
Vitamina
C1
Método
C1
El
ventilador C1
Objetivo
DELE C1
Las
claves del nuevo DELE C1
Nuevo
Prisma C1
https://afiliadoscasadellibro.uinterbox.com/tracking/clk?act=573&gel=3245&pub=2160&org=205&fw_isbn=9788498482539
Gramática
de uso del español C1/C2
Preparación
al DELE C1
Dale
al DELE C1
El
Cronómetro C1
https://afiliadoscasadellibro.uinterbox.com/tracking/clk?act=573&gel=3245&pub=2160&org=205&fw_isbn=9788498484120